miércoles, 24 de abril de 2013

Un héroe de escuela



por Celia Mesías 

Corría el año 1871 en la ciudad de Buenos aires, Argentina; los inmigrantes llegaban de  a miles en los barcos, el mandatario era Domingo Faustino Sarmiento; los soldados que volvieron de batallar en Paraguay, fueron portadores además del acostumbrado hastío, recuerdos sangrientos y desidia que les había dejado la guerra, de la fiebre de los barbaros o mejor conocida como fiebre amarilla, una de las más feroces epidemias que azoto Buenos Aires, mato al 8% de los rioplatenses, había días en que morían más de 500 personas; la población porteña se redujo a la tercera parte, pues los pobladores de la metrópoli, la abandonaban para escapar del flagelo. Entre los emigrados se encontraba León Guruciga, maestro superior, título que obtuvo en la escuela Normal de su pueblo de Vitoria (parte vasca de España) hombre de carácter tesonero e incansable que entregó sus servicios iniciales a la educación común.
Enfermo, llego a San Nicolás de los Arroyos, luego de reponerse de su padecimiento se hizo cargo de la Escuela superior.
Cuando se fundó la Escuela Nº 1 Melchor Echegue, evocada así en memoria de su buen amigo y vehemente colaborador, ocupo el cargo de director, mando a acuñar medallas con este seguro y comprometido pronunciamiento .No hay republica sin pueblo educado.
Este personaje de la historia nicoleña, vivió en la institución hasta su muerte en 1919 luego de 46 años de enseñanza; cuentan sus allegados que dejaba la ventana abierta de su habitación porque daba al patio de la escuela, desde allí,  podía   escuchar las voces y los juegos de los niños, cosa que disfrutaba considerablemente, además de complacerse con el repique de la campana que informaba la iniciación o el final de la jornada escolar.
Hoy en día hay una calle que lleva su nombre, muchos lamentablemente no conocen a este actor de la historia de nuestra querida ciudad, un hombre justo, tesonero y decoroso, que supo desempeñar con humildad y absoluta  dedicación su labor por amor a las generaciones venideras.

sábado, 20 de abril de 2013

Mi San Nicolas

Por Lautaro Martin Aroza. 

ME SUGIRIERON COMO DISPARADoR QUE ME GUSTA DE san Nicolas y para ser honesto, me resulta muy difícil escindir los sentimientos como tomar distancia de mi ciudad, la que  amo visceralmente y tener un juicio critico "objetivo" sin  estar   contaminado, atravesado este por el mismo ,no obstante lo intentare, me gusta su perfil vanguardista, su relevancia histórica  que todavía exista mucho verde, mucho sol para disfrutarla, me gusta el barrio donde nací y se forjaron mis primeros lazos socializan tes huella mnemica de sensación de bienestar y cita casi inexorable. me gusta caminarla en mi ritual casi litúrgico de transitar-la munido de mi musica...me gusta reconocerme en la familiaridad del saludo, me gustan sus profundos silencios, me gustan definitivamente sus mujeres, las mas lindas del mundo todo..me gusta sentirme tan amado por tanto gente querida y querible..amo volver a verla ceñirse con la opulencia de sus fabricas cuando estoy de regreso por la ruta y percibierlas me cobija con la sensacion de volver a casa..me gusta que casi todos mis amores, los eternamente vigentes y los otros remitan a ella..me gustaria cantar en una tribuna ese sentido de pertenencia que me distingue y desnuda y cantar soy nicoleño es un sentimiento no puedo parar..gracias a todos..bendiciones.. 

                                       "Camino de montaña"  Por Dieresis Es tomar decisiones no muy conocidas, poco contempladas...