miércoles, 27 de agosto de 2014


Trabajar, dura tarea.
Por Celia Mesias
Cuando uno busca trabajo, se llena de esperanzas, concurre a las entrevistas con entusiasmo, es una ventanita donde podes ver los pequeños o grandes sueños proyectados, el punto de partida tal vez de una prometedora carrera, la realización de un viaje, ayudar a tu casa con los gastos, poder vivir solo o concretar el  deseo compartido de volar al nido propio con el ser amado; uno se permite soñar, es parecido a ponerse de novio, tu mente fantasea con lo que podría ser, hermosos momentos llenos de alegría, te imaginas siendo dadivoso, emocionado y feliz.
Ahora bien, que pasa cuando se malogra esta quimera, no te eligen,  ya sea porque no tenes experiencia, porque te falta capacitación o no das con la edad requerida. Ser joven es una garantía de esfuerzo,en mi opinión una promesa, y ser grande  la certeza del si puedo!!!! se que si, solo se necesita la oportunidad de demostrarlo, se que si, no  juzgar sin conocer es aplicable a todo, señores.
Uno se queda devastado, sintiéndose , inútil, impropio, incorrecto, imperfecto, la nada en la mente y el corazón, peor aun se instala un sentimiento de derrota insoportable y hasta podría asegurar que el aura se pone gris, triste, desencantada.
El trabajo enaltece al hombre, el desempleo prolongado golpea el alma con cada decepción y la arrincona a achicarse en un rincón cual niño golpeado, llorando mirando para todos lados preguntándose por que, si la tunda  sera merecida.

                                       "Camino de montaña"  Por Dieresis Es tomar decisiones no muy conocidas, poco contempladas...